;)

Have you ever wondered what life is about...?

jueves, 8 de diciembre de 2011

15 días... cuenta atrás.

Sí, te quiero, y aunque no lo parezca eso significa algo. No sé si es mi impaciencia, mi inseguridad o mi cabezonería, pero algo me dice que no me correspondes, y si no lo haces no sé qué estoy haciendo... La gente me dice "Sí, te quiere! te va a pedir salir" y a veces hasta me lo creo. A veces... casi nunca, la verdad. Porque, días como hoy, me veo con todos mis defectos; me siento insoportable, lo fastidio todo. Incluso hablar contigo me pone mal, porque me da la impresión de que la fastidio en cada momento. No sé si me mantienes en tensión a propósito, aunque no creo que seas tan cruel. Solo te digo que te quedan 15 días para hacer algo. Si no... trataré de seguir adelante, es decir, intentaré olvidarte COMO SEA. Pero yo no quiero olvidarte... así que por favor, haz algo YA.

lunes, 3 de octubre de 2011

Feelings

Se acerca mi cumpleaños, todo adquiere ese clima brillante e ilusionado, como cuando eres pequeño. Sabes que  no hay ningún misterio en ello: tan solo ha pasado otro año... Pero sigue haciendo ilusión. No obstante, cuando esa ilusión se ve empañada por tus propias rayadas, puedes empezar a preocuparte. ¿Por qué de repente todo ha cambiado y siento esa rabia o esa cosa tan desagradable, que es comúnmente llamada impotencia? ¿Por qué no soy capaz de simplemente vivir a mi aire? Supongo que he pasado demasiado como para preocuparme de ciertas cosas, pero otras siguen haciendo mella en mí. Los cambios de humor me pillan siempre desprevenida,  haciéndome mostrar un lado de mí que normalmente oculto porque es lo que menos me gusta. Además, cuando pierdo el control y me dejo llevar, parece que intento llamar la atención y eso es precisamente de lo que procuro asquearme: de la gente que solo pretende llamar la atención cueste lo que cueste. Así que me odio, me quiero un poco más y vuelvo a odiarme, en una espiral continua y sin fin, que puede que acabe como en mi sueño anticipadamente llamado "profético" o puede que tenga un desenlace diferente. Pero ¿cómo voy a saberlo? Si estoy tan hecha un lío que no sé qué haré ni en los próximos diez minutos...

sábado, 24 de septiembre de 2011

Atención, aviso a la población

Crecer es asquerosamente difícil, tienes que preocuparte por muchísimas cosas que antes ignorabas, tu autoestima recibe golpes mortales a la menor oportunidad, si te quedas mirando cómo se meten contigo estás acabad@... Tienes que hacerte una coraza para que las críticas no te afecten; tienes que ser lógic@ y ver tus puntos fuertes y tus propios fallos... El problema es cuando ves un millón de fallos más que virtudes y no sabes cómo arreglarlo... Porque por mucho que lo intentas no puedes cambiar.
Así que en la medida que puedas, trata de madurar lo más despacio posible... Seguramente sea lo mejor.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Oemegé, oemegé!!!!! D:

Confusión en estado puro: ¿es lo que parece? ¿o no? El típico dilema con los pétalos de una margarita, solo que esta vez no funcionará. A medida que creces los caminos fáciles desaparecen... ¿Qué puedo hacer? Si ni siquiera yo sé lo que pasa... Si ya no estoy completamente segura de nada... :S Cuando no sabes dónde mirar, ¿dónde miras? Si no sabes a quién acudir, ¿a quién acudes? Si no puedes confiar ni en ti misma, ¿en quién confías? :S Me he perdido en el camino y no sé por dónde ir para volver a mi sitio...

sábado, 10 de septiembre de 2011

Líos

No sé por qué a veces la persona más fea del mundo se cree la más guapa, y viceversa. El gusto, como todo, es muy subjetivo. Puede que seas guap@, puede que no. Pero si hay más de dos personas que lo piensan, es que es así. Porque sí. 
Sí, seamos sinceros... No soy la chica más guapa que te puedas encontrar. Pero tampoco creo que sea taaaaaaan fea... Y sin embargo, depende del día, mi autoestima es subterránea o simplemente baja... 
Porque por más que intento pasar de lo que piensan los demás, no puedo dejar de pensar que si fuese relativamente guapa alguien me lo habría dicho, ¿no? Habría alguna evidencia, digo yo... Y por eso, solo por eso, cuando personas guapas, solo porque alguien les dice que no lo son, dejan de verse bien, me acuerdo de todo esto...
Y de que la adolescencia tiene una gran parte asquerosa referente a la autoestima, y que tal vez sí que necesite alguien que me diga de vez en cuando que me quiere tal como soy, una garantía... Algo.

lunes, 22 de agosto de 2011

Sí, vale... lo admito ;)

Sí, lo admito: echo de menos esa sensación. La de levantarte cada día y pensar en él; escribir su nombre en el vaho del espejo; recordar su cara; fantasear; sentir que lo único realmente importante es gustarle... Saber que si pasas más de un mes sin hablar con él o sin ver su cara, o sin escuchar su voz, podrías morir. Quedarte sin respiración al estar junto a él, y que tu corazón haga carreras con tu adrenalina...  No poder apartar tus ojos de él, e intentar disimular fracasando estrepitosamente... Intuir que todo lo que necesitas para continuar hacia delante es que haya una mínima posibilidad de que algún día se te acerque, te mire, sonría y diga «tengo que decirte algo: te quiero»... O lo que quiera que digan los chicos cuando se cumple un sueño de esos. Sí, lo admito. Echo de menos la sensación... Pero también sé que en cuanto cierre los ojos uno de estos días veré una sonrisa nueva asomando tras ellos; recordaré una risa distinta, un momento diferente, y querré a otro. Estoy segura... 

miércoles, 10 de agosto de 2011

No me lo tengáis en cuenta...

Cuando tengo mis "días malos", realmente son días malos... Días en los que todo me afecta el doble: un vacile, un error, una desilusión... Tengo los nervios a flor de piel y me encantaría desahogarme y romper cosas a mi alrededor, pero  me contengo. Me encantaría matar a alguien y matarme yo después, me vienen muchas cosas a la cabeza, me mareo y me deprimo... En esos días casi no me apetece estar con los demás, o me da la impresión de que todo va muy mal, de que soy asquerosamente aburrida, asquerosamente fea y asquerosamente pésima en todos los sentidos... Siento como si de mí salieran ondas de hostilidad aunque no quiera, eso me angustia y me pone peor. Es como una espiral continua en la que todo podría salir bien y algo acaba saliendo mal, y lo fastidia todo, y no hay salida, como si fuese un huracán que se llevase todo a su paso... 
No hay casi nada que consiga sacarme de esa espiral; taciturna, veo pasar el tiempo ante mis ojos sin apenas reaccionar: no tengo ganas de nada. Solo a veces vislumbro un rayo de luz y en ocasiones, pocas, la luz se abre camino entre las tinieblas y me despierta de mi letargo, y puedo volver a ser yo. Cuando no es lo suficientemente poderosa, sigo así hasta que discuto con alguien y me desahogo con mis lágrimas (aunque también eso puede ponerme peor) o hasta que de repente se me pasa. Normalmente suele ser lo último, pero  puede durarme días... Aunque siempre consigo abrirme camino y recuperarme... 

lunes, 8 de agosto de 2011

Defectos perfectos

Solo llegas a conocer a alguien cuando ambos os relajáis y sois vosotros mismos. Puede que nadie sea perfecto, pero nunca querrás cambiar la simpatía natural por la fachada que puedas construir, o la máscara que te pongas frente a los demás. Simplemente cuando hay buen ambiente, cuando no tienes miedo de mostrarte como eres, ves a la gente como es, y todo parece encajar. Aunque al principio temas no caer bien, al final te das cuenta de que no es nada; aunque te sientas vulnerable, es lo que hay que hacer para conocer bien a los demás. Entonces nace la amistad, algo tan poderoso que supera a todas las demás cosas importantes que te puedan impresionar... Hace poco escuché algo que me gustó mucho: "A una persona se le quiere por sus cualidades... y se la ama por sus defectos". Yo lo he comprobado :D Mis amigos son perfectamente imperfectos.

sábado, 6 de agosto de 2011

«Pobres víctimas»... -.-

Aún me quedo pasmada cuando lo veo. El texto lleno de puntos suspensivos que le añaden dramatismo. Tan lleno de autocompasión, tan deprimente, tan filosófico. Como si fuese verdad. Como si nunca hubiese roto un plato en su vida. Como si no hiciera exactamente lo mismo de lo que se queja que le hacen los demás. Como si fuese la pobre víctima inocente a la que nadie comprende y a la que todos deberían consolar... Y lo peor de todo es que la gente se lo cree... Mira, no voy a sulfurarme por eso, no tiene sentido, dado que no puedo hacer nada para cambiarlo: la gente va a seguir ciega una y otra vez, por mucho que trates de hacerle entrar en razón
Eso sí, yo nunca me compadeceré de esa gente, ni consolaré a las «pobres víctimas», porque sin ir más lejos yo lo fui de verdad y esa gente fue la que me hizo sentir mal o, simplemente, no me consoló. Obtienes lo que das. Solo que en algunos casos, como este, obtienes mucho más de lo que das. 
Y sí, eso no es justo. Y como soy libra, no tolero las injusticias, me afectan como algo personal... 
A pesar de haberme prometido pasar de todo lo relacionado con ell@s... 
¿Que «pobre de ti»? ¿Que has recibido tu propia medicina? ¿Que no te gusta? Pues mira, mala suerte
No quiero parecer una amargada rencorosa, pero sinceramente es lo que te mereces
El universo te devuelve lo que lanzas. Y tú estuviste a punto, junto con otra gente, de amargarme la vida. Durante semanas. A todas horas. Y tú no estás tan sola como intentas hacer creer a la gente. Así que no veo nada de malo en que lo sientas durante un par de días... 
A ver si así maduras y aprendes a vivir y a dejar vivir a los demás. #

jueves, 4 de agosto de 2011

La mirada

Una vez, sentada en el parque, se me acercó un hombre anciano, cuyas arrugas y su pelo blanco como la nieve le otorgaban cierta elegancia y mucha sabiduría. En sus ojos pálidos se leía la desilusión. Se me sentó al lado, con un quejido, y aparté el libro, preocupada. "¿Se encuentra bien?" pregunté.  Él me miró fijamente y sacudió despacio la cabeza. "No, no me encuentro bien. ¿Sabes? Hay mucha gente que no se encuentra bien en el mundo. Muchísima. Y a nadie le importa". No supe qué decir. El anciano continuó, con su voz gangosa y ronca "El mundo está en pésima forma. Ya nadie se preocupa de los demás. Cada uno va por libre, sin pensar en que lo que hace afecta a los que le rodean". "Bueno", intervine tímidamente, "no siempre es así. Aún queda bondad en el mundo. Poca, y escondida, pero aún sigue ahí". "¿Escondida?" inquirió él con los ojos desorbitados. Alzó su bastón y lo bajó de nuevo, dando un golpe seco en la arena "¿Dónde?". Me quedé muda unos instantes. El sol me iluminaba; una brisa de verano me removió el pelo. Se escuchaban risas, risas de niños, que jugaban con una manguera a echarse agua. Y la pureza de aquellas voces infantiles, inocentes, sin corromper aún por la crudeza del exterior, me dio la respuesta. "En los niños", respondí finalmente. Clavé mis ojos en los del anciano y declaré "Si protegemos a los niños, si se les enseña bien, aún podemos preservar la bondad. Ellos imitan lo que ven. Si lo que ven es un buen ejemplo, lo seguirán. ¿No cree?". El hombre se me quedó mirando. "En tus ojos veo que aún no te has dejado arrastrar" dijo lentamente. Una sonrisa se extendió por su rostro. "Eso está bien". Dicho esto se levantó y se alejó cojeando con dificultad, dejándome sola en el banco, llena de dudas por aquel enigmático encuentro...

lunes, 1 de agosto de 2011

Verano

Promesa de días largos, interminables, calurosos y soleados, en los que se puede hacer tanto. Piscina, playa, agua, río, montaña, vacaciones. Sin exámenes, sin trabajos, pero deberes de verano. Sol brillante, sueño, piel morena y noches de fiesta. Dormir hasta el mediodía, acostarte de madrugada, hacer deporte y vida sana. Estar con la gente que quieres: salir con los amigos, quedarte en casa, hacer rosquillas y mil fotos. Conocer gente nueva, nuevas amistades, nuevos amoríos, risas que se pierden en los atardeceres frescos. Descubrirte de nuevo, explorar nuevos lugares, divertirte como nunca aunque estés donde siempre




Cotilleos, echar de menos a la gente que se ha ido, temer al nuevo curso, esperar el primer día, comprar libros nuevos, forrarlos y a la pila... En el fondo quieres vivir de nuevo esa emoción, oler esas cosas que tienen ese aroma a nuevo y a «estréname!», ver con quién estarás, saber ya lo que vas a dar... Y luego no ir más en todo el curso, quedarte en casa y disfrutar, como un verano infinito...

domingo, 31 de julio de 2011

Everything

No me concentro en lo mejor; lo mejor se concentra en mí...
No me pierdo en la oscuridad; la oscuridad se pierde en mí...
No miro hacia la luz; la luz mira hacia mí...
No vivo en las nubes; las nubes viven en mí...
No soy parte del mundo; el mundo es parte de mí...
No soy solo mi vida; mi vida no soy solo yo...
No busques el amor... el amor te buscará a ti...
Vive el presente, no recuerdes el pasado para que te influya en el futuro. 


Los ojos son las ventanas del alma, ¿no? Tus ojos brillan porque tienes un alma brillante que se esconde tras ellos, esperando ser descubierta algún día por la persona adecuada, y aguarda impaciente y tímida. 
Ocúpate de encontrarme y yo te encontraré a ti...
Mi corazón late por ti y para ti, debido a ti y simplemente para que yo pueda sentirte en mí...
Carpe Diem.*

sábado, 30 de julio de 2011

Días grises...

... En los que no te apetece hacer nada, estás desanimada y encerrada en casa. Intentas entretenerte, no gritar a los que tienes alrededor que te dejen en paz, que no te entienden y que necesitas algo. No, por mucho que lo parezca, no estoy de mal humor a propósito, LO ODIO y lo paso mal, sí, y si me alejo de la gente a la que quiero en esos días precisamente es para no hacerles daño, porque sé que cuando se me acabe la mala racha me arrepentiré de todos los malos gritos que haya pegado. 
No, no soy perfecta, por mucho que algunos se empeñen en creerlo. Soy humana, y tengo cambios bruscos de humor. Soy una adolescente, una chica, y es normal. 
Y que esté así a veces no significa que así vaya a ser siempre. Ojalá pudieras entenderlo...

viernes, 29 de julio de 2011

Toodo en su sitio

Jo... Hoy estoy tan sentimental que leyendo vuestros comentarios casi me pongo a llorar xD En serio, no puedo creer que tenga la suerte de tener unos amigos como vosotros... Hace tres meses no lo habría creído si me lo hubieran dicho. Sí, sé que soy pesada con eso XD Pero es que para mí significa mucho todo lo que estáis haciendo por mí, a diario. Llegué a sentirme como una verdadera... y ahora me siento bien, y,... bueno, no sé explicarlo XD Os doy otra vez las gracias, y os las seguiré dando, porque de verdad, lo merecéis :)
Os quiero muchooooo mucho :)


<3

viernes, 22 de julio de 2011

Ganas de sonreír

:D
Eso es todo lo que me apetece hacer hoy. Es uno de esos días en los que todo parece brillar, seguramente porque algo altera la rutina de siempre, te hace estar más emocionado, te ilusiona. Estás más sentimental, más cariñoso, más optimista que nunca. Puedes encontrarle el lado bueno a todo y soluciones a tus problemas. Te sientes con fuerzas para enfrentarte a un huracán, y ganar. Eres... feliz :)

Normalmente la sonrisa me sale sola, pero hay días en los que me cuesta muchísimo no tomarme todo a mal... La adolescencia, dicen.
El caso es que últimamente tengo hasta sobredosis de sonrisas. Pero apuesto a que no es nada malo ni perjudicial, así que ¿qué más me da? Pienso seguir sonriendo hasta que me duela la boca ;)

lunes, 18 de julio de 2011

¿Hay diferencia...

... entre "querer" y "desear"...? 


               Querer: Amar. Desear, apetecer, tener voluntad o determinación de ejecutar una acción.
           Desear: Querer o aspirar a algo con vehemencia y anhelo.


Pero... decir "te quiero" no es igual que decir "te deseo"... no? ;).
No querer levantarse :3

Ya vale, ¿no?

Eres tan hipócrita, tan falsa, tan ... En fin, sabes perfectamente lo que eres. Es ese deseo por aparentar, la manipulación, el egoísmo, las ganas de protagonismo... Finges que me comprendes, que me quieres, y luego, a la hora de la verdad, no te mojas. Pues ¿sabes qué? Te seguiré la corriente, pero ninguno de mis "te quieros" será de verdad. Porque me has demostrado que no sabes ser una buena amiga, al menos conmigo. Y me da igual que recurras a tu «pobre de mí, no entiendo nada», porque eres lista. Tal vez demasiado. Y sí, cuando vuelva a verte haré el paripé, te abrazaré. Te contestaré e incluso me reiré contigo. A pesar de que odio ser falsa. Pero te hablaré en tu idioma, y porque no tendré más remedio. Es una forma de sobrevivir.

domingo, 17 de julio de 2011

Momentos perfectos

Hay momentos en la vida en los que no dudas, en los que, pase lo que pase, quieres vivir esa sensación de libertad, de dejarse llevar. Momentos en los que no hay miedo, ni vacilación. Solo tú y esa o esas personas con las que compartes tu vida. Momentos en los que solo te apetece hacer una cosa: reírte a carcajadas de alguna tontería, decirles «te quiero» a tus amigas, comer helado, dibujar un corazón, escribir una canción, pintar caritas sonrientes en el vaho del espejo. Son esos momentos, instantes perfectos, que te evocan alguna cosa que significa mucho para ti; los que flotan sobre tu memoria, los que quieres recordar siempre. Son escasos, pero ocurren. Simplemente hay que esperar a la ocasión, entonces verás una señal... y podrás dejarte llevar*.

sábado, 16 de julio de 2011

Cuando los recuerdos te asaltan

Hoy, ordenando mi habitación, he encontrado varias hojas de papel escritas por los dos lados con bolis de colores. Hay muchas palabras, tantas que no cabrían dos agujas entre renglón y renglón. Entre otras, las expresiones más comunes son: «No te preocupes y pasa de ellas», «jajajajaja» y «te quiero». Están escritas en un tiempo en el que solo levantarme de la cama y desayunar consistían una aventura, cuando subir al autobús era sinónimo de «camino hacia el infierno», cuando el instituto era lo peor del día. Cuando cada día había un disgusto diferente y me parecía que nunca saldría del agujero... Es increíble cómo en aquel tiempo esas cartas me alegraran el día, y ahora las vea y piense «Si en ese momento lo hubiera sabido...». También guardo otras cartas, escritas con símbolos ilegibles para la mayoría, que para mí tenían mucho sentido. Pero ya no. Ni quiero que lo tengan. Ese tiempo pasó, y aunque a veces me asaltan los recuerdos y me golpean como una maza, distingo que ahora estoy mejor, y que nada de lo que ocurrió me vino mal, porque ahora soy más fuerte, más madura y mejor persona. Ahora no tengo miedo de ser yo misma. Porque estoy rodeada de personas que piensan igual que yo, me apoyan... Y me quieren tal como soy...
... Y sonrío sin miedo