Cuando tengo mis "días malos", realmente son días malos... Días en los que todo me afecta el doble: un vacile, un error, una desilusión... Tengo los nervios a flor de piel y me encantaría desahogarme y romper cosas a mi alrededor, pero me contengo. Me encantaría matar a alguien y matarme yo después, me vienen muchas cosas a la cabeza, me mareo y me deprimo... En esos días casi no me apetece estar con los demás, o me da la impresión de que todo va muy mal, de que soy asquerosamente aburrida, asquerosamente fea y asquerosamente pésima en todos los sentidos... Siento como si de mí salieran ondas de hostilidad aunque no quiera, eso me angustia y me pone peor. Es como una espiral continua en la que todo podría salir bien y algo acaba saliendo mal, y lo fastidia todo, y no hay salida, como si fuese un huracán que se llevase todo a su paso...
No hay casi nada que consiga sacarme de esa espiral; taciturna, veo pasar el tiempo ante mis ojos sin apenas reaccionar: no tengo ganas de nada. Solo a veces vislumbro un rayo de luz y en ocasiones, pocas, la luz se abre camino entre las tinieblas y me despierta de mi letargo, y puedo volver a ser yo. Cuando no es lo suficientemente poderosa, sigo así hasta que discuto con alguien y me desahogo con mis lágrimas (aunque también eso puede ponerme peor) o hasta que de repente se me pasa. Normalmente suele ser lo último, pero puede durarme días... Aunque siempre consigo abrirme camino y recuperarme...

Almu eso es normal, le pasa a todo el mundo (ami por lo menos tambien). Solo tienes que intentar volver a ser tu lo antes posible, para que esos días "raros" no se conviertan en tus dias normales.
ResponderSuprimirAnimo, tu puedes!! Sabes que estoy aqui para todo :)
Muchos besos, tequiero
Jo, ya, pero no me gusta nada estar así xD Gracias :) A veces necesito acordarme de que no solo es cosa mía xD Sí, puedoo!! xDDDD Y yo también eh :) Tequieerooooooooooooooo <3
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